lunes, 2 de marzo de 2015

Autoestima y motivación de la mujer salvadoreña en tiempos difíciles



La autoestima es lo mejor que tenemos nosotros porque es nuestro respeto y el valor que nos tenemos a nosotros mismos, grado en que una persona se acepta o se rechaza.La autoestima básicamente es un estado mental. Es el sentimiento o concepto valorativo (positivo o negativo) de nuestro ser, la cual se aprende, cambia y la podemos mejorar y se basa en todos los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias que sobre nosotros mismos hemos ido recogiendo, asimilando e interiorizando durante nuestra vida.
La motivación: Acción y efecto de motivar .Lo que nos hace actuar. El significado de la palabra “motivación” tiene sus raíces en el latín, “motus o motio” que se traducen en “movimiento”, así su relación es directamente proporcional a la “acción o actividad”, que aplicado en estímulos tales como; deseos, necesidades, anhelos, voluntad, impulso, hacen que las personas se sientan inducidas a hacer o dejar de hacer algo, en función de satisfacer una necesidad.

 ¿Cómo se produce esta alianza entre la motivación y la autoestima en  la mujer salvadoreña?

El Salvador, nuestro terruño  demuestra que la mujer  no ha tenido mucha participación en actividades trascendentales  en el mundo de la política, economía, y en algunas  formar se vieron relegadas a labores decorativas, domésticas, educativas y ciertos  rituales religiosos.

Si continuamos investigando,  nuestro papel se ve relegado a las labores menos significativas.

En el siglo XIX en el año de 1870, surge la famosa Revolución femenina  pero que  se expande con mayor fuerza en el siglo XX.

Por ejemplo en nuestro país las Dignas (1990), CE MUJER,  ISDEMU. (1996) y sus reformas de 1999 y 2002. Han luchado por encontrar en la sociedad salvadoreña  reconocimiento de los derechos de la mujer que han sido fuertemente lacerados por la cultura machista que nos  abraza hasta en  la actualidad.

Hora bien, el objetivo no es hablar de estas asociaciones, si no más bien encontrar la relación entre  la motivación y autoestima en   nuestra mujer  salvadoreña.

El panorama no es  alentador cuando me  enfrentamos a esta sociedad plagada de tabúes, prejuicios que inician desde edad temprana en nuestras niñas y  luego se extienden a las adolescentes, adultas  hasta llegar a  adultas mayores.

 La mujer salvadoreña siempre tiene que esforzar el doble, por colocarse en ciertas posiciones  académicas, laborales, religiosas, económicas como también políticas.
Lo cual no es nada fácil.  

Muchas veces se duda de nuestras capacidades como tales, las personas piensan que se  lo han ganado por otros atributos menos  por  la sagacidad que nos caracteriza.


La verdad es que la realidad salvadoreña es lacerante para cualquiera de nosotras. En el sentido que: la delincuencia, la violencia, la pobreza, el machismo, la crisis económica, entre otros. Se conjugan en nuestra contra para hacernos nuestra existencia de cuadritos. 

¿Cuánto más en la mujer, hay que soportar?

Aceptemos  que somos súper sensibles, lo que puede ser una virtud o  un problema  manifestado  directamente en nuestra conducta, sentimientos, pensamientos, hábitos y hasta en el peor de los casos la salud.

 Es difícil ser una mujer positiva, con ganas de salir adelante cuando vemos afuera, adentro de los  mundos  de los cuales formamos parte protagónica como: esposa, madre, profesional, empresaria… y además.

Así,  la mujer siempre  se encuentra con una doble cruz sobre  los hombros, en el sentido que siempre nos encontramos al tanto de todo.  Pensamos  dos, hasta tres cosas a la vez.  Hasta en más mininito detalle. No es fácil verdad.

Y si  buen es cierto, hay muchas cosas con las que se tienen que lidiar a diario, el hecho de ser mujer es suficiente.

El salvador nos necesita  ¿por qué?:

 Tenemos formas diferentes de pensar, somos sensibles, creativas luchadores, .buscamos siempre una forma de hacer las cosas, y  todo lo que hacemos lo hacemos con amor: en casa, familia, trabajo, negocio. No se han dado cuenta que casi nunca descansamos. Terminamos una faena y proseguimos con otra, sin cesar, hasta que creemos que todo esta buen.

Además lo que una no puede lo sabe la otra, estamos llenas de talentos, gracia, somos un milagro de Dios al poder procrear el enigmático origen de la vida. Que más pedir. 
(Pedir que digan que pueden hacer).

Por ejemplo y vivencia personal clasifico en nuestro país a dos clases de mujeres salvadoreñas:
La positiva:
 La negativa:
  •  Busca nuevas rutas y No se lamenta,
  •  Tiene un plan de vida.
  •  Crece constantemente
  •  Es creativa, productiva y sobrevive  en malos tiempos
  • Multifacética.
  •  Siempre sueña y se inspira día a día para seguir adelante.

  •  Se encajona en una rutina de vida, no crece.
  •  Descuida su salud, apariencia y auto desarrollo
  •  No sueña, a veces se olvida hasta de soñar.
  •  Se deprime constantemente y busca consuelo en los otros.
  •  Es enfermiza
  •  Su autoestima puede ser muy baja  o muy alta.
  •  Es inestable emocionalmente hablando.


Las mujeres  camuflamos  con una apariencia frágil,  la coraza que llevamos por dentro. Nosotras no nos enfermamos fácilmente, y si nos enfermamos seguimos adelante a demás no nos desmayamos con la puesta de una  inyección.

Hermanas no desfallezcáis, la batalle es dura, hemos perdido muchas desde épocas tempranas, no todas  hemos conseguido lo que queremos, lo cual no debe ser motivo para desfallecer, sino al contrario debe ser nuestra energía motora de impulso para surcar todas nuestras dificultades.

En este terruño que nos toco nacer luchar por salir adelante, pese a todas las limitantes que existen en nuestra realidad actual. No vamos a resolver las cosas llorando, deprimiéndonos o envolviéndonos en nuestra propia amargura.

La renovación de la realidad debe iniciar en nuestro interior: mente la mente debe buscar nuevas formas de escape. Las salvadoreñas son caracterizamos por ama y sobrevivir a pasar del hambre, la violencia, el machismo, delincuencia y estrés presente a toda orden del día por eso les ha escrito lo siguiente:
 



DECÁLOGO  DE MOTIVACION DE LA MUJER SALVADOREÑA.
  • No vivas del pasado, de lo que no pudo ser, vive el hoy con agradecimiento y pasión.
  • Nunca te sientas triste de  tu apariencia, solo es un embase, no representa lo que vales, además, no hay salvadoreñas feas. Eres  un hermoso milagro dador de viva.
  • En todo lo que hagas pon siempre el toque de tu gracia.
  • Que tus manos siempre sean las que consuelan, alimentan, acarician, luchan, solucionan  lo adverso.
  • Trabaja y siéntete feliz de ayudar a los demás con tu esfuerzo.
  • Recuerda todas las mujeres somos diferentes. Nunca se comparen por grandes o pequeñas se seamos allí la belleza de cada una, SOS valiosa joya  por ello.




Poema a la mujer salvadoreña.

Estrella  que guía  nuestros pasos
El alba  puesta en tu mirada.
Tu vientre engendra el milagro de la creación
En ti  se detiene  el huracán de la desventura, y la tristeza.
Princesa triste y mancillada.
Pon la cien en alto
Aun no terminas la batalla.
Vuela libre como el viento, con tu paso delicado y firme
La corona de laurel te será dada
 y
tu nombre será escrito en el  libro de la vida  santamente coronada.
Mujer:  musa,diosa, madre, vida.

1 comentario:

  1. Bonita percepción de lo que significa ser mujer y de como debemos ser valoradas y si no lo somos hagámoslo nosotras mismas. Adelante!!!!

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